5.10.12

Ay... (te he dicho ya que el primo de Ewan ha vuelto de los USA?)

"Miró al amante y, una vez más, las arrugas de la madurez y el adusto entrecejo de la
virilidad se fueron suavizando para dar paso a la suave incongruencia del niño que
perdió el camino de regreso al hogar. Y sintió Cleopatra que la ternura regresaba a su
corazón, como vuelve siempre al de la gran madre Isis cuando acaricia al Niño Divino."

"No digas que fue un sueño". T. Moix.

19.9.12

¡AL CIELO CON ELLA! (self-memo)

Recuerda, flor, el riesgo en el que incurres al subir a cualquiera a los altares nada más conocerle. Aparte del más obvio (el dolor de espalda), la probabilidad nos dice que en el 87,4% de los casos a esa persona le corresponde una altura media, entre el cielo y el infierno, de manera que será más ángel o demonio según las circunstancias, pero ni una cosa ni la otra. Por eso, para evitar malas caídas, florecilla, para no recoger (tantos) platos rotos, limítate a observar, date y dale tiempo, escucha con respeto pero sin idealizar, tu corazón no es el único órgano útil de tu cuerpo, pero sí el más vulnerable. Un poco de cerebro antes de lanzarte bastará.

3.7.12

Tanto amare, habib, tanto amare...

http://www.youtube.com/watch?v=z6X0Cqh3VH0&feature=related

La ventana se volvió a abrir, breve y levemente, para volverse a cerrar casi del todo, dejando sólo un resquicio por el que apenas entra el aire, y harta de sólo ver mi propio reflejo, me alejo hasta una distancia prudencial, y voy tirando chinitas, de vez en cuando, sin que nada dé señales de que él las oye, clac, clac.

 Pero es que no se puede estar siempre vigilando una ventana...



¿verdad?


(¡Tant' amáre, tant' amáre,
habib, tant' amáre!
Enfermaron uelios gaios,
e dolen tan male. 


¡Tanto amar, tanto amar,
amigo, tanto amar!
Enfermaron unos ojos antes alegres
y ahora duelen tanto.)

31.5.12

Used to

Es fácil predicar. Conozco todas las recetas necesarias para conseguir que la vida sea perfecta, pero se me olvidan cuando llego a mí. Mi irracionalidad, si bien cada vez más lejana, no se resigna a morir, de modo que en sus estertores me juega aún malas pasadas, normalmente con quienes más aprecio.

Moríos ya, estupidez, miedo, impaciencia, inseguridad, ira. Pudríos rápidamente, que os coman los gusanos para así convertiros finalmente en hermosos frutos de amistad y luz. Y si no, procurad asomar lo menos posible por aquí, porque no sois bienvenidos.

23.4.12

Colgada

11 de la mañana. Sábado. Camino del Mercadona a por cuatro cosas.

Veo por el rabillo del ojo algo moviéndose en un balcón.

Levanto la vista y es el cinturón del batín de una niña rubia y ceñuda, abocada sobre la esquina, a punto de caerse. Voy a avisarla cuando termino de mirar. Tiene un miniportátil en la mano, y lo mueve como un zahorí que busca agua, ansiosa, indignada (pienso yo), de que su vecino de turno le haya puesto contraseña a la wifi y ella no pueda conectarse. No me quedo para ver si desiste no vaya a pensar que la estoy espiando (aunque me gustaría saber si al final conectó...)