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16.9.11

John Ford, Napoleón y Ali Jinnah




Tres hombres para una sola noche (no pienses mal). Y aparte de que no me hubiera importado invertir más tiempo con cualquiera de ellos para conocerlos, lo curioso del caso es que de verdad son clavaditos a estos tres individuos. Empezaré por el que era más objetivamente guapo: mi Ali Jinnah era alto, delgado como un junco, pelo negro, piel blanca, ojos azules, no muy guapo pero sí sereno. No, sereno no, hierático, fascinante como una estatua egipcia, y con la misma falta de emoción. Muy correcto, muy educado, gracioso en el momento justo, pero frío como el basalto. En cuanto a Napoleón, qué decir del hombre que sólo pudo morir envenenado... La misma intensidad y pasión, con cierto toque de crueldad, para lograr lo que él cree que deben ser sus objetivos, además de la misma altura, fisonomía y complejo de inferioridad injustificado. Y el tercero, John Ford, el hombre que mira desde lejos, pero con calidez, con esa cachaza propia de quienes han visto demasiado en esta vida, pero aún así sienten curiosidad por lo que vendrá después, unido a una bonita voz de barítono, un cráneo casi picassiano y una foto de perfil en la que no me sorprende nada encontrar un sombrero vaquero sobre su cabeza.

John Ford, Napoleón y Ali Jinnah, la historia se repite a todos los niveles, por suerte este era uno de los más inofensivos.

29.1.11

Just watches

Entro a una relojería musulmana a por una pila para el reloj. Y mientras espero a que me atiendan (hay delante dos quinceañeras en busca de un reloj para el novio de una de ellas) veo en el mostrador más de una veintena de relojes de pulsera de doble esfera, con infinitas horas distintas. Al principio no comprendo muy bien para qué son, entendería dos o tres de distintos modelos, pero no tantos. Y entonces caigo: para llamar a mamá, a papá, a mis hijos, a mi amante, al notario... allá en Pakistán, en Arabia o en Brunei. Y se me mezclan la ternura, la solidaridad y la incomprensión, porque... si no eres capaz ni de hacer el esfuerzo de restar o sumar para saber a qué hora puedes llamar, ¿hasta que punto le/s echas de menos? ¿O es que las agujas en la posición de "allí" te pueden devolver lo que tanto echas de menos?

Me quedé con las ganas de comprarme uno.

3.1.11

¡Spam culto!

Al revisar el email me encuentro con lo nunca visto: ¡SPAM CULTO!, y encima no cualquier chorrada sobre Punset o similares (por cierto, su revista de divulgación es una puta mierda), sino Shakespeare.


13.2.10

Milena no es sólo joven y bella...

...sino una persona tan brillante y singular que sólo ella, con su (desproporcionada) generosidad, podía arrancarme una sonrisa de oreja a oreja en medio de la prosaica pero asquerosa tempestad por la que estoy pasando.

Para más detalles,

http://sexperiencias.net/archives/2010/02/seducir_sin_suf.html

14.4.08

So good

Sólo existe algo más reconfortante que hacer una buena obra.



Recibir en agradecimiento una bandeja de pasteles.

.

9.4.08

At the supermarket

Alto, moreno de pelo y piel, musculoso y bigotón, un domador de leones se ha escapado del circo para ser cajero de supermercado. Rápido y ágil, sereno, ayuda a unos y a otros entre frases cortas con sonoridad de barítono de zarzuela. Y yo me tengo que morder la lengua para no preguntarle si alguna vez ha vestido casaca roja con entorchados de oropel...

24.1.08

Alucinavecina 02

(leído en la "Guía del observador de nubes", copy and paste sacado de AQUÍ )

BLUR BUILDING

International Expo 2002, Yverdon, Switzerland, 1998-2002
Proyecto: 1998-2000. Construcción: 2000-5/2002. Cliente: EXPO 02 by Extasia
Dimensiones: 100 x 60 x 12 m. (fog structure). Budget: $7 500 000.

El BLUR BUILDING o "edificio nube", creado en colaboración con el Extasia-Team, simula una gran nube estancada sobre el lago Neuchatel. Con 100 m. de ancho por 60 m de profundidad y 12 m de grosor, el edificio se alza a una altura de 25 m sobre el nivel del mar. El efecto "nube" se conseguirá mediante la filtración de agua del lago que se disparará como una neblina fina a través de una serie de toberas de alta presión integradas en una gran estructura voladiza. Una rampa conducirá a la nube, donde los visitantes experimentarán una especie de privación sensorial generada por el "resplandor blanco" visual y el "ruido blanco" de los proyectores de niebla. Un caparazón de oscurecimiento ocupará el corazón de la estructura; sobre el se proyectará una imagen panorámica. Las visitas se efectuarán en turnos de 250 personas. Se emplearán películas en formato Ommimax para "alterar las convenciones espaciales y desafiar la continuidad geográfica y temporal".

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La idea casi surrealista de una nube estacionaria que es de hecho un edificio, desafia todas las concepciones arquitectónicas existentes sobre fachada, volúmen y raleción con el terreno. Dado que se trata de un proyecto diseñado para ser edificado, éste constituye un diseño fundamentalmente radical.

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La Glass Box o "caja de vidrio" del interior de la estructura es un espacio donde los visitantes, rodeados de vidrio por los seis lados, experimentarán una "sensación de suspensión física que se verá reforzada cuando se produzca alguna abertura en la niebla"

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La terraza del Angel Bar o "bar de los ángeles" está situada por encima de la niebla y ofrece vistas panorámicas del paisaje y del lago. La única bebida que se servirá será agua mineral procedente de un ámplio abanico de manatiales internacionales.

18.1.08

¡Voltaire vive!

...o por lo menos accede a reencarnarse en este señor de vez en cuando. Lambert Wilson (NO, yo no vi Matrix II y III, pero Youtube me ha enseñado lo bien que jura) convierte a François Marie Arouet en el bilingüe maestro de ceremonias de una "Candide" deliciosamente destroyer con TODOS los iconos usamericanos desde los años 50 hasta la actualidad, hasta el punto de que para representarla en La Scala (se estrenó en el Chatelet de París, vive la liberté) tuvieron que suavizar algunos fragmentos. A él se suman una serie de cantantes/actores en estado de gracia (aunque a la soprano le pesa el culo en las coloraturas de "Glitter and be gay"), con toda probabilidad debido tanto a la altísima calidad y belleza de la música de Bernstein (descacharrante la parodia de las melodías, armonizaciones, tempos... straussianos/vieneses) como a la implacable revisión del texto realizada por Robert Carsen.

Aquí se le puede ver como Voltaire:
y aparte se marca otros dos papeles más en la misma obra, el sifilosófico Pangloss


y Martín el barrendero depresivo.


Y está sencillamente per-fec-to, tanto que al googlearle la sorpresa ha sido mayúscula al encontrarme con un individuo que... hace tanto honor al renombrado atractivo de los galos

y que además es un cantante pero que muy bueno, experto tanto en clásica como en musicales o en pop (Youtube lo confirma). Una rara avis en estos tiempos de mediocridad a la que pienso seguir muy de cerca.







Se me olvidaba, aquí está el link para descargarla:

17.1.08

Tengo tortícolis...

...desde que me regalaron "Guía del observador de nubes", no sé por qué... Sólo a un inglés se le podía ocurrir fundar una Cloud Appreciation Society, con manifiesto incluido:

WE BELIEVE that clouds are unjustly maligned
and that life would be immeasurably poorer without them.
cloud

We think that they are Nature’s poetry,
and the most egalitarian of her displays, since
everyone can have a fantastic view of them.

cloud

We pledge to fight ‘blue-sky thinking’ wherever we find it.
Life would be dull if we had to look up at
cloudless monotony day after day.

cloud

We seek to remind people that clouds are expressions of the
atmosphere’s moods, and can be read like those of
a person’s countenance.

cloud

Clouds are so commonplace that their beauty is often overlooked.
They are for dreamers and their contemplation benefits the soul.
Indeed, all who consider the shapes they see in them will save
on psychoanalysis bills.

cloud

And so we say to all who’ll listen:
Look up, marvel at the ephemeral beauty, and live life with your head in the clouds!


Y a mí sólo me queda preguntar... ¿algún masajista entre el público?


22.11.07

Damages

dmgs03
Agatha Christie
+
Madame de Merteuil
+
Estética X-Men
-----------------------
Un thriller disfrazado
de
serie que te clava
en el sitio.

Todos están perfectos,
nada se deja al azar.
No confíes en nadie.
Mata o muere.
Pero,
sobre todo,

disfruta.

14.11.07

Leído en papelenblanco.com

'Cartas a un joven español', de José María Aznar
By Paolo Fava
Hay un joven en España que está muy inquieto. Se llama Santiago y acaba de empezar las carreras de Periodismo e Historia. Pero el saber académico no le basta: Santiago flota en un limbo ideológico en el que no sabe muy bien a qué aferrarse, y le atormentan lo que percibe confusamente como amenazas a su patria. Decide escribir al ex presidente del Gobierno español José María Aznar López, y este se ofrece generosamente como su mentor. De esta premisa parte la correspondencia ficticia de Cartas a un joven español.
El título de obra parece estar parafraseando la Ética a Nicómaco de Aristóteles, y la intención del autor es análoga: dar una educación ética e ideológica en función de su concepción de la política, la historia, la filosofía y la moral. El tono de Aznar no es el de un ensayista que propone y prueba sino el de un profesor que imparte una clase magistral. Y ahí radica la mayor dificultad de este libro: el único argumento que exhibe Aznar es el de autoridad. La valoración que podamos hacer de este libro dependerá del prestigio que depositemos en su autor.
Un ejemplo. Imaginemos que opino que Venezuela no es una democracia, a pesar de saber como todos que cuenta con representantes democráticamente electos. Lo que haría en ese caso seria construir la premisa “A pesar de elegir a sus líderes, Venezuela no es una democracia porque… (ect)” Pero a Aznar eso le sobra. Pronuncia que Venezuela no es una democracia y se queda tan pancho, sin ofrecer una mínima justificación, como si sus palabras adquirieran rango de ley al traspasar el cerco de sus característicos labios. Y en otro orden de cosas, de estos polvos…

Los primeros capítulos son dedicados a hacer una apología filosófica de la libertad, concepto nuclear de su pensamiento. Y ahí empiezan las sorpresas, que se convertirán en disgustos. Aznar opera nada más empezar una impresionante sintésis reduccionista y divide el mundo entre pragmáticos y utopistas. Maravilla de las maravillas, resulta que los utopistas son los culpables de todos los totalitarismos del mundo, y por lo tanto sólo los pragmáticos son compatibles con la democracia.
Al menos es lo que he sacado en claro, porque la retórica de Aznar es tremendamente confusa. Entre las numerosas citas filosóficas de manual (Aristóteles: “El hombre es un animal político”, Hobbes: “El hombre es un lobo para el hombre”... como si Santiago no hubiera hecho COU) con las que salpica su obra, el autor asegura que el pensamiento utopista (en el que coloca indistintamente a los totalitarismos, el integrismo religioso y las izquierdas) proviene de los filósofos de la Ilustración y su teoría del “buen salvaje” o la “sociedad natural”.
Bastante gordo es que acuse a Rousseau de inspirar el fundamentalismo islámico. Pero peor aún es que pretenda hacer una defensa del Estado moderno obviando que su origen está precisamente en esos filósofos de la Ilustración. Ni una sola palabra dedicada al ‘contrato social’. Un nimbo de confusión, contradicciones y verdades a medias que se repite a lo largo de toda la obra.
Insiste en que busca conquistar “la libertad aquí y ahora”, en palabras de Ortega, frente a los “largos plazos” de los utopistas; pero luego llama demagogos a los que hacen “política de aquí y ahora”. Proclama que el liberalismo es el más alto estado de libertad individual en dónde no se aceptan ingerencias, pero ataca fieramente al relativismo porque nos impide decir a los demás lo que está mal. Insiste en que el liberalismo es la reivindicación de las diferencias individuales en libertad, pero recuerda que para él matrimonio sólo es cosa de un hombre y una mujer (o incluso un padre soltero, abriendo mucho la mano).
Colmo de los colmos: resulta que los pacifistas que se oponen a la guerra en realidad pecan de “buenismo”, otra disfunción totalitaria que pretende arrebatar a las personas el libre derecho a discrepar. Aunque sea a cañonazos. Y hay más. Los nacionalismos también son totalitarios, lo dice Vargas Llosa; pero a España hay que quererla y celebrarla y llevarla en el corazón porque es única en su especie, lo dice Julián Marías.
Diréis que mis críticas al pensamiento de Aznar provienen de que tengo una ideología distinta. Pero no es simplemente eso. Es que su discurso no está construido para razonar, debatir, convencer. No hay por dónde agarrarlo porque no busca demostrar nada. Parece más concebido para repasar lo que uno ya sabe, para fijarlo y darle apoyo e incluso autoestima (No te preocupes si te llaman facha…).
Hace algún tiempo hablamos en este blog
del libro como fetiche . Según la definición de Adorno, el fetiche cultural es algo que se consume no por su valor intrínseco sino por el asociado, por la translación de significados que supone. Nos referíamos a las famosas biografías presidenciales que todo el mundo compra pero nadie lee. Vidas encapsuladas y coleccionadas en la estantería.
Cartas a un joven español es un ejemplo flagrante de producto fetiche. Lo que cuenta es lo de menos, porque su función es la de ser una pildorita destilada de la esencia del idólo, una quintaesencia de la aznaridad que contempla con ojillos chispeantes y sonrisa cómplice desde la portada. Para ciertas sensibilidades, tener este libro será un acto de adhesión, de afirmación personal. Por supuesto, se puede leer por curiosidad sin compromisos, pero no contiene gran cosa que no se haya oído en los telediarios durante estos últimos cuatro años.