12.1.11

Hoy el post es de...

juanjoseaparicio.wordpress.com

Madres justicia

Siempre me han conmovido las madres de la plaza de Mayo, dando vueltas semana tras semana, año tras año, enarbolando las fotografías de sus hijos desaparecidos. Al igual que a mí, han emocionado también a cientos de millones de personas en todo el mundo que han seguido su lucha incansable por conocer la verdad, hacer justicia y destapar las crueles torturas realizadas por una dictadura brutal.

En España no tienen que desmerecer en su lucha las asociaciones de víctimas de la banda criminal ETA, y sus caras más visibles, las mujeres madres y viudas que son la palabra directa y descarnada que te hace temblar el corazón. Aún amenazadas, llevando escolta a sus espaldas, estas mujeres son la referencia y el ejemplo; las que son capaces de dejar mudo a cualquier gobierno trapichero, oportunista y delegado a las encuestas; a cualquier politólogo o a tantos expertos internacionales en solución de “conflictos” que no han solucionado ninguno. Nos hacen recordar a nuestras más débiles memorias en qué consiste la justicia, cuál fue el dolor y la indignación que sufrieron ellas y todos compartimos, cuál es la única salida viable y justa a décadas de terror.

A ellas busco cuando parecen producirse cambios. Ellas atesoran el pasado que hará realidad un futuro más justo. Un pasado al que al resto nos cuesta retrotraernos, porque no llevamos el dolor tatuado y no queremos recordar, porque relajamos nuestros mecanismos de defensa rápidamente y queremos creer en cualquier solución, como ilusos.

Otras madres, y viudas, y esposas cubanas también se han puesto el pañuelo en la cabeza. También ellas lucharán hasta la extenuación por sacar de la cárcel a sus esposos e hijos. Y no olvidarán el régimen que las hizo sufrir cuando a los barbudos ya no les queden dos afeitados. Y reclamarán justicia.

9.1.11

Golden mummies

El pelo rubio platino de cuatro centímetros de volumen (parece algodón de azúcar) que sólo llega hasta la mitad de la cabeza, la piel de lagarto con manchas marrones, las uñas de velociraptor, las gafas más ostentosas del stand, la ropa más impoluta, el perfume más caro, la cintura más estrecha. Las clones octogenarias de Cracken Lomanda, a su vez clones entre sí, se sientan con lo que ellas creen que es majestuosidad en la sala de espera de la clínica mientras comentan en voz lo suficientemente audible, asegurándose primero de que todos la oigamos, la tragedia del día: ha cerrado la tienda de Burberry de Benimaclet. Y que quede bien claro que ellas iban mucho, que la ropa era cara y que, claro, esa tienda no era para todo el mundo. Y que de todas formas, gracias a Dios, tienen un buen fondo de armario que les permitirá sobrevivir a la hecatombe. Entra entonces una mujer pequeña, con gafas de hace siete años, el pelo corto y débil, ropa corriente, la piel sin vida, respirando con dificultad. Busca la consulta del Dr. Pepito. Las clones la escanean de arriba a abajo, sin piedad, y no se dignan contestarle. El resto nos apresuramos a responderle que sí, y a cederle el asiento. La señora está tan débil que ni siquiera atina a sentarse a la primera. Menos mal que es Navidad.

3.1.11

¡Spam culto!

Al revisar el email me encuentro con lo nunca visto: ¡SPAM CULTO!, y encima no cualquier chorrada sobre Punset o similares (por cierto, su revista de divulgación es una puta mierda), sino Shakespeare.


14.12.10

Querido bancario

Debes saber que me fascinas. No sólo por la raya a la izquierda hecha a escuadra y cartabón, la camisa de Ralph Lauren sin una sola arruga o lo monocorde de tu tono. Sino, y sobre todo, por lo vacua que debe ser tu vida cuando mi inocente, candorosa cartilla de ahorros suscita tu curiosidad hasta volverte grosero. No sólo vuelves atrás sus páginas con detenimiento cuando no te hacía ninguna falta, leyendo cuidadosamente y sin ningún pudor mis movimientos, sino que cuando acabas de atenderme, vuelves a revisarla de arriba a abajo, emitiendo un suspiro al acabar, no sé si de incomprensión, desprecio o simplemente hastío. Me voy, pero me tienta volverme de repente y decirte en voz baja, inclinada sobre el mostrador, "tengo otra cuenta en Suiza, donde facturo las orgías y la venta de armas". ¿Quieres ver los extractos?". Y si no lo hago no es por falta de ganas, o de valor, sino porque seguramente te lo creerías, hasta ese punto necesitas soñar...

8.12.10

CPR in process



Esto resucitará en unos días.


Palabra.


(Is there anything better than a kiss of life?)


(gracias, rei)