10.9.08
2.9.08
La petite picassienne
Con la piel blanca, rizos rubios y vestido de flores, el hecho de que uno de sus dos (azulísimos) ojos esté tres centímetros más bajo que el otro, en una carita de apenas cuatro años, hace creer que se ha escapado de un cuadro del malagueño para jugar con niños de verdad. "¡Nena, mira, nena!" le dice a su padre señalándome, porque le hago fiestas desde donde estoy. Él se vuelve, temiendo cualquier cosa, y al ver que no siento ni asco ni piedad beaturra lo agradece con una media sonrisa y luego sigue jugando con su hija.